Gibson disponible
La verdad sea dicha, esperaba demasiado, que conseguiría quedármela. Resulta que estaba equivocada.
MTV me dice que es momento de dejar ir mi Gibson. Pero no se saldrán con la suya del todo. Hemos acordado que puedo dárosla a alguno de vosotros. Lo se, lo se… adelante, disfrutad de mi desgracia.
Es única: Sólo una de 25 jamás armadas, firmada por John Legend, Metallica, Macy Gray, Kasabian, Paolo Nutini, Spinal Tap, Russell Brand y otros.
Por lo que, no quiero dejarla así como así. Si voy a soltarla, quiero saber que llegará a donde pertenece. Así que, si la queréis, deberéis luchar por ella.
Mostradme algún esfuerzo que hayais hecho para mejorar el entorno que os rodea.
Grande, pequeño, el cambio conseguido en un lugar o en algunas personas. Esa decisión es tuya. Lo más importante para mí es que lo hagas con la imaginación y el estilo con los que me pueda identificar. Mi guitarra es única y su dueño o dueña debe serlo también.
Inspírate, diviértete y sé listo.
Mándame videos, historias, imágenes a mi blog o vía email.
Tengo hasta el final de Agosto hasta que deba entregarla.
Puedes ir al sitio de MTV www.mtvcherrygirl.com para saber más muy pronto, pero no te preocupes que te mantendré informado.
Sorpréndeme. Estaré al tanto.
Tengo una Gibson
Pasé por Mtv ayer para saludar a algunas personas y chequear algo que me aseguraron, tenía que ver.
Le he dicho a todo el mundo cuanto quiero tocar la guitarra otra vez, y ahí, en la esquina estaba la Gibson más increíble!
Mientras la observaba, podía leer las firmas de los Beasties, Snow Patrol, Legend, Kasabian y los Foo Fighters así como otros que no distinguí bien.
Aparentemente es una de las únicas 25 jamás hechas. El cuerpo y cuello, hechos de caoba proveniente de la selva tropical (de manera responsable) y firmada por las bandas que tocaron en Live Earth.
Las demás han sido subastadas y la Gibson que está frente a mí es la única que queda.
Tenía que tocarla!
Pregunté con desenfado si podía “tomar prestada” la Gibson… y, sorprendentemente, dijeron que sí!
He planeado algunas ideas respecto a mí y la Gibson. Os mantengo informados…
El mensaje de Erica…
A veces la gente me sorprende. Acabo de recibir este mensaje de Erica, mi nueva amiga en la ciudad de Nueva York. Muy cool. Mil gracias Erica:
Hola Cherry Girl!
Soy una chica de Nueva York, un lugar donde el transporte público puede frustrarte hasta la locura, como deleitarte con el talento que hay en metro. Así que después de leer sobre tu nota en el autobús, me inspiré para probarlo aquí en la ciudad de Nueva York y ver si la gente realmente se prestaría a hacerlo.
Sin embargo, cambié algunas cosas al escribir mi propia nota con este mensaje:
” Al sentarse aquí el día de hoy paso a formar parte de esta historia. Y por este único día, voy a intentar que sea un lugar mejor. Tu también puedes conseguirlo! Todo lo que debes hacer es decir UNA cosa linda a alguien que esté a tu lado. Cuando lo hayas hecho, firma esta hoja y dejar huella de buena onda!”. Por supuesto, el gancho para llamar la atención, era un gran encabezado al inicio, en letras rojas, que decía: POR FAVOR LEA, ACTÚE Y FIRME =). Esto es Nueva York, así que, para disuadir a la gente de tirar el papel al suelo, le adjunté un pedazo de cartón y una pluma que colgaba de una cadena.
Hecho esto, me dispuse a viajar en el tren local W, desde la calle 49 a la 8 (6 paradas). Me senté, saqué mi hoja de firmas, medí la situación a mi alrededor y capté a una chica con unos lindos aretes. Le dije que se veían muy bien en ella. Sonrió, me dijo gracias y me contó que los compró en H & M (Bonus! Tip de estilo!). Después de firmar mi nombre, dejé la nota a mi lado con la pluma cerca y visible. Esperé. Aunque la gente subió y bajo en las diferentes estaciones, los citadinos muy concentrados en otras cosas ignoraron la hoja o pretendieron no notarla.
Aunque me desanimé, decidí intentarlo a mi regreso, una vez más. Dejé solo la nota sobre el asiento del vagón y me quedé cerca para observar. Una mujer con algo más de 30 años se subió al tren en la estación Union Square y se sentó junto al papel. Lo leyó y sonrió. Honestamente, me sentí satisfecha por el sólo hecho de ver a alguien contemplar la idea. Pero entonces ella miró a una señora mayor que tenía al frente. Le comentó que le gustaba su bolso, que complementaba su atuendo. Y firmó! La señora mayor le preguntó qué era esa hoja, y la primera chica se la extendió. Comenzó un pequeño efecto dominó sólo en este vagón, donde 7 personas firmaron el papel hasta el momento en que llegué a mi destino. Un par de ellos viajaban juntos y se conocían, pero se sintieron comprometidos por la situación para conectar con el desconocido que estaba a su lado.
Erica
Hasta en los árboles más grandes, crecen de las semillas más pequeñas

Tuve otro sueño anoche. Los cerezos en flor brotando en todas partes, las calles poniéndose color rosa. Así que, al segundo que parpadeé y abrí los ojos de nuevo, supe que otra misión había comenzado. Aún no estaba segura de lo que era, pero no importaba.
Tan pronto salí de la casa un autobús se detuvo. No tenía plan ni destino, pero sabía que debía reaccionar. Igual, la vida, es sobre el trayecto. Me senté junto a un hombre que tenía una cabellera roja especialmente brillante. Luego se fue y otro muy alto ocupó su asiento. Me pregunté si pensó, por un segundo siquiera, en quién había usado su asiento antes que él.
Entonces, saqué mi libreta y escribí una nota. Dije “Al sentarme en este asiento hoy, 21 de abril, me he convertido en parte de la historia de este autobús. Y con el acto de leer esta nota, me he comprometido para que este autobús sea un lugar mejor. Todo lo que tengo que hacer es decir algo bonito a la persona que se siente en frente de mí. Cuando eso suceda, debo firmar este papel. Habré hecho historia. Y soy una gran persona. Hoy, el sol me iluminará”.
Tan pronto como el asiento se desocupó, lo doblé cuidadosamente por la mitad, le coloqué la nota encima y a un lado dejé mi lápiz. Me puse los auriculares, pretendiendo no prestar atención, pero mi viaje en autobús ya había pasado, de un corto trayecto a un largo día en misión de espionaje.
Debo haber dado cerca de 10 vueltas de la ciudad, pero es adictivo. Las miradas de la gente y sus rostros iluminados cuando recibían el cumplido inesperado de un extraño. Viececitas, hombres peludos, parejas de vacaciones – los comentarios llegaban rápido. Algunos resultaban incómodos, otros demasiado entusiastas. Eso sí: todos auténticos, espontáneos y más importante aún, todos inesperados. Lindo pelo, lindos zapatos, divino acento, incluso gran risa - todas las pequeñas cosas fueron reconocidas.
Y a juzgar por el aspecto de las personas que se convirtieron, de manera insospechada ,en víctimas inocentes de mi plan, supongo que esos elogios cambiaron el resto de su día. Para mí, funcionó.
Adios,
CG x

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