Lo peor de lo peor de 2006 (2)
Y MTV está lleno de listas esta semana: Best of Making of, Best of Diary of, Hot 2006 albums, Best of Movies 2006… y un programa realizado por MTV España de título “ZIP” que reúne todo lo que nos ha pasado a lo largo de este turbulento último año de laurismo, kabukismo, yosoyfibismo, punkdismo y ritmo.
Para acabar el 31 a lo bestia hemos elaborado un Top 100 del año que será emitido el domingo desde las 23:30 de 2006 a las 06:00 de 2007. Pasa de las aburridas galas de otras cadenas y quédate con los vídeos que más te gustan, recuerda la banda sonora de un año increíble.
Lo peor de lo peor de 2006
En estos últimos días del año a la gente le entra ‘listitis’. Dícese de aquellos esfuerzos de memoria para recordar lo que ha pasado en un año combinados con la imaginación necesaria para que el motivo de la lista supere el tópico “lo mejor”.
Hay listas de todo tipo. La web Pitchforkmedia ha querido recopilar las 25 peores portadas del año, con ejemplos impagables como el de Pearl Jam o Red Hot Chilli Peppers.
El bloguero de DoCopenhaguen ha reunido con players de YouTube los que considera los 50 mejores videoclips del año.
El blog Fuck me, I’m Twee se ha dedicado a recopilar enlaces de listas indies. Otro blog, llamado Otro blog más, nos ofrece algunas pistas sobre links a otras listas (los 100 DVDs más vendidos en Amazon, las 100 mejores canciones según Rolling Stone o Q). El weblog It Walks reflexiona sobre el tema (pero no da enlaces).
Los links apuntan a la agencia Viral Factory por su lista de los 10 vídeos virales más populares (el post de Píxel y Díxel y NBC).
Y en un plano más serio ahí tenemos las mejores fotos del año según la revista Time.
El colmo de la listitis es la web listobest.com. Si a estas alturas ya os ha dado el mal listero, hace ya cuatro segundos que habréis hecho click en el anterior enlace.
Ahora os toca vosotros: sugeridnos en los comentarios más enlaces a listas y los iremos añadiendo a este post mutante.
Pesadilla después de Navidad
Bueno chicos, somos pocos los que nos mantenemos aferrados a nuestras mesas de oficina y pegados a los televisores. España entera está esquiando, tomando el sol en el hemisferio sur o buscando desesperadamente regalos buenos, bonitos y baratos.
A más de uno se le atragantó ayer el turrón con la noticia de la muerte del rey del funk, el padrino del soul, ladys and gentleman like a sex machine! James Brown.
A otros se nos ha hecho bola el mazapán con las intenciones de cierre de la mítica sala La Paloma por parte del Ayuntamiento de Barcelona. Esta hermosa sale de baile y conciertos lleva 103 años abierta y viene realizado medidas de insonorización desde 2003. Pero, según la nota de prensa distribuida el pasado viernes “algunos vecinos continúan quejándose, emiten mensajes difamatorios colgando sábanas de sus balcones, volcando orines, botellas congeladas y ladrillos a nuestro personal y clientes. Asimismo extorsionan y amenazan a la dirección de la empresa pidiendo dinero a cambio de retirar las pancartas, sin aportar pruebas de percibir molestias puesto que no permiten el acceso a sus viviendas para llevar a cabo las mediciones de sonido de los técnicos de La Paloma ni del los del propio Ayuntamiento”. La sala manifiesta que el Ayuntamiento ha cedido a la presión de “un grupo que ha venido a vivir al barrio recientemente”, enviando una orden de cese de actividades en 48 horas (que se cumplieron el fin de semana) y cometiendo, según la sala, algunas irregularidades: “El Ayuntamiento, entendemos que asustado y para contentarlos, cierra basándose en unas mediciones realizadas con aparatos no homologados, según ha determinado la propia Generalitat de Catalunya, físicos e ingenieros de sonido de prestigio internacional reconocido como el doctor Higini Arau han rebatido al Ayuntamiento, que nunca ha llegado a contestar sus dictámenes”.
Son casi 100 los trabajadores que dependen de esta sala, que ha decidido defenderse con uñas y dientes, como ya viéramos en casos similares en otras ciudades, como Caracol en Madrid. Últimamente en La Paloma hemos visto muchos conciertos y djs, entre éstos Kay y Gaz de Happy Mondays, Paul Smith (cantante de Maxïmo Park), Angel Molina, Andy Rourke de los Smiths, Jon Carter, o los más locales Smart (Ocho y medio, Elastico), Luis Le Nuit (Fantástico), Eme (Low), Dj Polar (Elefant), etc. Nos apena enormemente ver cómo no se protegen ni apoyan este tipo de recintos para albergar cultura: el mercado cierra cines, los vecinos cierran salas, los ayuntamientos no nos defienden… ¡quizá sea el momento de volver al underground!
Yerapa!
A veces hay música gratis
No todo es comprar, escuchar o intercambiar, también hay grupos de cierta popularidad que regalan sus canciones. En estos días ya hay mucha gente que cree que a la cultura habría que acceder libremente y no pagando por ella. Cualquiera debería poder leer El Quijote o el primer número de Action Comics con la aparición de Superman. Cualquiera debería poder mirar Las Meninas y admirar El Guernica. El arte y la cultura es un bien común. Otra cosa es que precisen de ciertos gastos de distribución y manutención que deberíamos asumir entre todos.
Por tanto, felicitamos a Radio 4 por regalar en su página web esta estupenda remezcla de su canción ‘Packing Things Up On the Scene’ que, pasando por la mano de Tim Goldsworthy, se ha convertido en el ‘Loving Hand Dub Remix’. Bajad y disfrutad del post-funk orgánico y convulsionado de los neoyorkinos, releídos en clave dub. (Uf!)
Videojuegos: Un asunto sanitario
Los usuarios de videojuegos andamos preocupados con las noticias de ayer. Los telediarios se volcaron con la campaña gubernamental que traslada a los padres la responsabilidad sobre qué videojuegos son apropiados o no para sus hijos. Pero atención, ¿qué organismo del Gobierno ha sido el elegido para convencernos de esta perogrullada? ¿El Ministerio de Cultura? ¿La Dirección General de Protección del Menor y La Familia? ¿El Instituto de la Vivienda? Nooooo: El Ministerio de Sanidad.
Claro, es que los videojuegos no son cultura, son consumo. Al igual que para muchos la música no es cultura sino espectáculo y por ello hay que soportar un gravamen de impuestos superior que los libros, por ejemplo.
La blogosfera se cachondea del asunto y aprietan las tuercas que hay que apretar mientras la Ministra Elena Salgado dice que “no hay que criminalizar los videojuegos aunque pueden tener algunos riesgos”.
Chicos, chicas, no criminalicemos el Guitar Hero aunque pueda tener algún riesgo: ¡Que te acabes dedicando a la música!¡¡Que seas un rockero!! ¡¡¡O algo peor!!!
Por cierto, que he oído por ahí que a los fans del Guitar Hero les regalan un viaje a Londres para conocer a Gene Simmons de Kiss…

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